El insomnio se aferra a mí. Se prende de mis ojos, danza con fervor y cuando esto parece no funcionarle, me susurra al oído letras… palabras… historias que nacen como un ligero viento, dispuestas a convertirse en huracán. Entonces el insomnio inyecta en mi mano un rabo de energía y hace que las letras fluyan y se extiendan en ese cielo oscuro carente de estrellas.

lunes, 10 de noviembre de 2025

El mar

 

 

Nadie flota sobre el mar

sólo el cielo y nada más,

    esquiva olas,

resguarda tormentas,

        provoca rayos,

viento   y  desastre

        mientras juega tranquilo

el cielo con el mar.

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